lunes, 12 de octubre de 2009

Te busqué por la duda:
no te encontraba nunca.

Me fui a tu encuentro
por el dolor.
Tú no venías por allí.

Me metí en lo más hondo
por ver si, al fin, estabas.
Por la angustia,
desgarradora, hiriéndome.
Tú no surgías nunca de la herida.
Y nadie me hizo señas
nadie me dijo
que tú ibas por las últimas
terrazas de la risa,
del gozo, de lo cierto.
Que a ti se te encontraba
en las cimas del beso
sin duda y sin mañana...


Pedro Salinas

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que te vaya muy bien por BCN. Nos vemos pronto, eso espero..
ExRMI